Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Aceptar

Filosofia del tratamiento

Filosofia del tratamiento

filosofiaLa calidad de vida relacionada con la salud es una de las preocupaciones más extendidas en la sociedad moderna. Ya no pensamos tanto en vivir muchos años como en hacerlo con las condiciones físicas que nos permitan disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida. Por eso, los cuadros dolorosos y la imposibilidad de descansar adecuadamente se convierten en problemas médicos de primer orden.

El dolor orofacial, provocado por alteraciones del sistema masticatorio y diferentes tipos de cefaleas, es responsable de casi la mitad de los síndromes dolorosos que se presentan en la sociedad. Su origen es complejo: influyen factores hereditarios, fisiológicos, psicológicos, e incluso socio-culturales. Los traumatismos agudos, la oclusión dental, bruxismo, las alteraciones de la articulación temporo-mandibular, alteraciones psicológicas… pueden producir dolor orofacial. Las consecuencias inmediatas son: dolor crónico en mandíbula, cara, oído, cuello e incluso espalda, limitaciones y chasquidos al abrir o cerrar la boca a nivel de las articulaciones temporo-mandibulares o incapacidad total o parcial para un correcto funcionalismo del aparato masticatorio. Las consecuencias a más largo plazo pueden ser: Alteraciones del sistema nervioso y del componente afectivo-emocional del paciente, que conduce a una reducción global de la calidad de vida.

Un descanso de calidad y durante el tiempo adecuado es imprescindible para toda persona. Cuando no se descansa bien, el despertar es molesto, con sensación de mayor pesadez a la anterior al sueño, con pérdida de confianza y esperanza en sus efectos reparadores. El Síndrome de Apnea/Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHOS) afecta a un 4% de la población adulta, la mayoría de los cuales no están correctamente diagnosticados. Consiste en el cierre del canal respiratorio durante el sueño que impide el paso del aire hacia los pulmones. Aunque sólo dura unos segundos y su principal efecto visible es el ronquido, provoca interrupciones del sueño, disminución de los niveles de oxígeno en sangre, aumento de la tensión arterial y del ritmo cardíaco. La consecuencia: la falta de descanso y un aumento importante de padecer enfermedades cardiovasculares e infarto cerebral.

En la Clínica del Dr. Antonio Romero nos hemos especializado en el tratamiento exclusivo de estos síndromes. Empleamos para ello las últimas tecnologías y los últimos avances a nivel mundial, buscando siempre las mínimamente invasivas: férulas oclusales, tratamiento farmacológico e infiltraciones, fisioterapia… con el fin de eliminar o atenuar el dolor y el malestar.

En definitiva, queremos aumentar el bienestar y la felicidad de nuestros pacientes.